lunes 4 de febrero de 2008

Empresa abierta y webs hoteleras.

Hola amigos.


de cómo las ideas aparentemente felices pueden fluir en una dirección para, en pocas horas y de repente, fluir en la dirección contraria es algo que, a partir de hoy tendré muy presente. Y todo debido, seguramente a la falta de conocimiento por mi parte o a la confusión de conceptos, también por mi parte.

Pero..., creo que debo explicarme:

Para poneros en antecedentes, deciros que hace algún tiempo, a través de Carme Pla, descubro, Consultoría artesana en red, el blog de Julen Iturbe, y digo "joder, cuánto sabe este tío" (siento los términos, pero es transcripción literal de mi pensamiento). Y lo digo, sobre todo porque veo que su claridad de ideas supera con creces las mías.

Esto por un lado. Así que, desde entonces, lo leo (menos de lo que quisiera. Ya sabéis, el tiempo disponible) , pero de forma pasiva en lo que se refiere a la conversación, es decir, recojo, pero no aporto, por razones obvias.

Por otro lado, desde hace unos días me rondaba la cabeza iniciar una serie de análisis con juicio personal incorporado, de sitios de cadenas hoteleras españolas, para ver por dónde se mueven. Hoy he revisado un par de ellas (Sol Meliá y Barceló), y he recogido material suficiente para emitir un mi dictamen, personal y subjetivo, claro está.

Así que, muy dispuesto, he decidido ponerme manos a la obra, después de darme una vuelta por Turismo 2.0, como acostumbro diariamente desde su nacimiento. Y aquí me he topado con la desazón. Todo ha ocurrido a partir de una discusión de Juan Sobejano en la que plantea un debate sobre la "Empresa abierta". En él ofrece un link a artículos de Julen Iturbe sobre el tema, de los cuales he leído alrededor de diez o doce. A continuación me he puesto a escribir este artículo y he llegado hasta aquí para decir que se me han quitado las ganas de desarrollar la feliz idea de los análisis de las webs hoteleras, que, hoy por hoy, no merece la pena; que estas cadenas están muy lejos, lejísimos, de atisbar lo que plantea Julen, lo cual, por otro lado, es parte de un presente que nos come; que no existe, ni siquiera asoma, un atisbo de cambio, creo que por varias razones fundamentales que tomo prestadas de Julen, con su permiso:

- No sólo hacen falta tecnologías y herramientas, sino nuevos modelos mentales.

- Falta absoluta de involucración del cliente en el proyecto. Incluso habiendo alguna acción que genera alguna espectativa, pero se queda, al final, en agua de borrajas (léase "Escape" de Sol Meliá).

- La custodia del conocimiento interno en la caja fuerte de las mentes de los directivos.

- Miedo a lo desconocido y su consiguiente resistencia al cambio desde la cúpula de la pirámide de la empresa vertical clásica 0.5, que ni siquiera 1.0.

En fin, quizá no deba leer tantos "libros de caballería". Quizá se me pase y vuelva a la idea del análisis de la webs hoteleras. Pero hoy no, pues veo a lo lejos unos gigantes a los que tengo que abatir.

"Cosas veredes, amigo Sancho, que casi prefiero dedicarme en exclusiva a la Ínsula Barataria".

Hasta la próxima,


Rafael

4 comentarios:

Joan Gou i Campamar dijo...

Amigo Rafa, xomos muchos que empezamos a comprender la frase del sabio que decia, "solo se que no se nada", y eso ocurre cuando precisamente se empieza a saber.
Julen es un personaje que te deja perlejo, yo me paso como tu horas leyendole y me digo lo mismo, joder con el tio ese,sin duda fruto de mucho estudio y de charlas con gente que sabe mas que el.
Su propuesta en definitiva la pensamos todos, parcialmente o totalitariamente como el propone, las razones las das tu y el a la vez, los miedos, las resistencias y los frenos jerarquicos, de ello hemos hablado largo y tendido.
Pero todos sabemos que por algo hay que empezar y alguien ha de dar el primer paso, eso es lo que busca Julen, saber si ya hay alguna, y no hay mejor manera que preguntando, recuerda otra frase "Preguntando se llega Roma", en el fondo todo esta descubierto pero lo mas importante esta por descubrir (Podria ganarme la vida de filosofo)hoy estoy petulante.
Felicidades por la reflexion que a buen seguro compartiremos muchos, pero hay que pensar mas en el acelerador que en el freno, aunque sea cuesta abajo, es cuestion de tacto, firmeza, atencion, y una gran dosis de suerte.
Saludos cordiales Rafa

Julen dijo...

Bueno, que me sonrojo, que es para tanto, que aquí cada cual buscamos alternativas desde lo que nos toca. Mi caso es a mitad de camino entre universidad, consultoría y empresa y eso, lo reconozco, te da buenas pistas para ir algo más allá.

Antes, cuando trabajaba sólo en el lado de la empresa, me temo que no habría encontrado argumentos para trabajar en modo abierto.
Sin embargo, creo que podemos avanzar a través de algunos términos que son más habituales que "abierto".

Podrían ser, por ejemplo estos dos:
- Colaboración, que es el enfoque habitual en el mundo del cual salí (automoción), donde se trabaja mucho aguas arriba y aguas abajo (enfoque Toyota).
- Red, aludiendo a empresas o personas muy conectadas con otras entidades o colegas. Hay empresas que están metidas en mil saraos, lo que parecería presentarles como red, al menos desde fuera.

Bueno, seguimos insistiendo. Algo caerá.

Rafael Martínez dijo...

Joan, tienes toda la razón. Aunque desde que entré en esto del 2.0 muchas veces veo que no llego y que no se si tendré tiempo de llegar algún día. Pero bueno, también tienes razón en lo de pisar el acelerador en lugar del freno. Así que, adelante.

Julen, te sigo y a ver si pillo bien los conceptos. Creo que voy por buen camino. Cuando lo tenga claro, lo evangelizaré por aquí y conversaré contigo en tu blog.

Gracias a ambos.

Javier Rey dijo...

Animos Rafa! Es q hoy todavia te dura el cansancio de Fitur, dejalo reposar, y ya durante la semana te volveran las ganas de seguir analizando. Un saludo y q se repita el encuentro!