martes 31 de agosto de 2010

Mi BlogDay en tres partes

Hoy es el día del blog y, como corresponde, voy a proceder a recomendar 5 blogs, comentarlos y enlazarlos, tal y como dictan las normas de este día 2.0. No me cabe la menor duda de que muchos se sorprenderán al ver las recomendaciones, pues casi ninguno tiene que ver con el contenido habitual de este blog, pero es que uno también tiene una vida aparte.

Voy a recomendar los cinco blogs repartidos en las tres disciplinas que más me interesan en la vida (aunque me interesen otras, pero menos que éstas). Además - y ahí la sorpresa - voy a poner las disciplinas (no los blogs) por mi orden de importancia. Ahí van:

LITERATURA (y similar)

En esta disciplina recomiendo a Cosechadel66 porque deja en sus post una huella de sensibilidad, humor, inteligencia, ocurrencia y creatividad, muy por encima de lo que suele ser habitual.
Incluyo aquí también el blog de mi hermana Ana (conocida en Twitter como @reina55). El blog en cuestión es Diálogos de libro. Aparte de ser de mi hermana, considero que, todo aquel al que le guste leer textos literarios inéditos con un nivel de escritura profesional, no puede perdérselo.

SICOLOGÍA (y similar)

Os presento 2 blogs de coaching, pero que se meten de lleno en aspectos sicológicos de la vida cotidiana; esos que siempre pasamos por alto los profanos de la materia.:

Por ser un blog en el que se explican actitudes, reacciones, misterios del cerebro humano, de una forma tal que lo comprenderían hasta los niños, recomiendo el blog de Mextxe Pasamontes

Y qué decir del blog de Paz Garde, Coaching para jóvenes, en el que podemos zambullirnos en cómo abordar los problemas que tienen las personas que, en mi opinión, están en la edad más difícil. Los que tenemos hijos lo tememos, sobre todo al acordarnos de nosotros mismos a esa edad.

MARKETING.

Para mi el blog en español de referencia en esta diciplina es el de Territorio creativo. Y lo es por la gran cantidad de información, consejos, guías y todo lo que quieras saber sobre el marketing más actualizado. Indispensable si quieres estar al día.

Y esto es todo. Si, ya se que no está reflejado el mundo hotelero, pero es el BlogDay y, en serio, hay otras cosas en la vida... :-)

lunes 30 de agosto de 2010

El Community Manager cobra menos de lo que debería.

  • El candidato ideal aporta 4/5 años de experiencia en la gestión de proyectos de innovación (start-ups online o estrategias digitales de una empresa) y en la gestión de comunidades y redes sociales
  • Tiene que ser experto en herramientas de marketing online para captar y fidelizar clientes
  • Tiene visión de negocio, es creativo y le gusta proponer iniciativas inovadoras, siendo capaz de defenderlas a un nivel directivo
  • Capacidad de liderazgo, autonomía y espíritu de colaboración son competencias imprescindibles para llevar a cabo este proyecto
  • Tiene que hablar inglés 
Esto está copiado de una oferta real de empleo como Community Manager

Hay ya miles de entradas de blog y de resultados de búsqueda en todos los idiomas, en las que se define lo que es el Community Manager. No obstante no es habitual ver a nadie mojarse a la hora de decir la cifra que debe cobrar quien acceda a ese puesto en una empresa. Sin embargo se va viendo por dónde van los tiros al contemplar los enunciados de las ofertas en los que se llega a solicitar un becario o un empleado en prácticas para realizar las funciones del Community Manager. En definitiva, otro puesto más para engrosar las filas del mileurismo, o - para privilegiados con suerte - llegar a los 1.500 € netos al mes, lo que supone (a ojo) un sueldo anual de 24.000 € - 25.000 €. Pero esto es lo más que puede aspirarse a ganar como Community Manager hoy en día.

A mi me parece que no debería funcionar así. Ahora resulta que es una profesión de nueva creación y un puesto cuya oferta está creciendo de forma exponencial en los últimos meses, y para el que, además, escasean los candidatos realmente válidos. En estas circunstancias, no se buscan Community Managers, sino personas que nos saquen las castañas del fuego de una forma más o menos aceptable. Claro, esto aprovechando el hecho de que quien va a ser el beneficiario directo de sus servicios no tiene ni idea de en qué consiste el trabajo en cuestión y traga por donde le digan.

Así que, si nos ponemos serios, y hacemos las cosas como es debido, tendríamos que valorar a una persona que cumpliera con unas características muy concretas, incluyendo amplia experiencia y dominio de la expresión oral, además de unas cuantas cualidades innatas. Haciendo un pequeño resumen de todas las definiciones de Community Manager que circulan por la red, parece ser que el perfil adecuado sería el de una persona que cumpla los siguientes requisitos:

  • Conocer a fondo la empresa, su filosofía, su objeto de negocio y sus objetivos a corto y largo plazo.
  • Lo mismo de la competencia.
  • Tener facilidad de palabra y dominar el arte de plasmarla de forma escrita.
  • Gozar de un alto nivel de empatía.
  • Dotes de comunicación para saber ser la imagen online de la empresa.
  • Estar alerta, no sólo 8 horas diarias, sino todas las horas durante las que permanezca despierto/a.
  • Conocimiento profundo del Social Media, siendo muy valorable el contar con una imagen personal consolidada en Redes Sociales mayoritarias.
  • Estudio continuo de las novedades que van surgiendo a diario en asuntos de control y comunicación online.
  • Ser creativo/a.
  • Poseer conocimientos técnicos de SEO y Análisis Web (estamos en Internet...)
Creo que con estos requisitos - espero que indiscutibles - no es de recibo poner esa responsabilidad en manos del primero que pase, con tal de ahorrarse unos miles de euros. Y ahora me mojo y empujo a todos aquellos que cumplan con estos requisitos con un rigor demostrable que, para empezar a hablar, deberían exigir un mínimo de 40.000 € anuales (y subirlo, dependiendo de la empresa, su presencia online, su reputación, etc...). ¿Por qué 40.000?, pues por partir de una cifra acorde al perfil exigido que esté claramente por encima de lo que ofrece ahora el mercado laboral para ese precio, buscando que el puesto se valore como es debido en términos económicos. Debemos recordar que hay una oferta abundante y bastante escasez de aspirantes con el perfil adecuado. Claro, hablamos de unos requisitos necesarios para hacer un trabajo a la altura de lo que se espera. Si la exigencia de resultados es tan exigua como el sueldo que se ofrece, entonces hablamos de otra cosa.

jueves 12 de agosto de 2010

Cómo conseguir la mano de la princesa

Como es verano, algunas lecturas frescas no vienen mal... Aunque, ¡ojo! , que de vez en cuando el mensaje puede ser demoledor.
Voy a contaros un cuento con metáfora. Bueno, es una pequeña adaptación de otro que he leído hace poco y que está basado, creo, en una serie escandinava de dibujos animados. Vamos, que no es mío, y no recuerdo dónde lo he leído (lo siento).

Dice así:


En un reino próspero y con un futuro asegurado, había una princesa cuyo padre quería casar. La princesa no tuvo inconveniente, siempre que se cumpliera una condición que ella iba a poner:

- Tendrá mi mano aquel que me regale algo que consiga sorprenderme de verdad. - le impuso al rey.
- Pero, amada hija, tú tienes de todo - objetó el monarca.
- No todo, padre, - repuso ella - seguro que hay miles de cosas que desconozco y que podrían sorprenderme.

Fue así como la noticia fue corriendo de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, llegando a todos los reinos habidos y por haber. Como el país en el que vivía la princesa era tan próspero y estaba tan cargado de futuro, todos los príncipes, hasta el del más recóndito lugar quisieron ofrecerle a la princesa regalos absolutamente mágicos e inimaginables, tanto que muchos de ellos produjeron verdadero clamor popular.
Hubo regalos como el de aquel príncipe que consiguió, con auténtica magia, una lluvia de estrellas y pepitas de oro; o aquel otro que consiguió transportar hasta allí un majestuso castillo, el castillo más maravilloso que jamás se había visto.

Mas la princesa ni siquiera se inmutaba. Ninguno de sus pretendientes lograba sorprenderla con sus milagros visuales, ni con sus idílicos bailes, con el oro, las joyas, los más bellos corceles, maravillosos vestidos con telas de tacto imposible o los más bravos ejércitos puestos a su disposición.

La princesa no reaccionaba a nada que le pusieran ante sus ojos y así fueron pasando los días, los meses... años, quizás. Y nada. Peo un buen día, cuando el rey casi se daba por vencido y asumía tristemente que su hija quedaría soltera, apareció un príncipe más, que había estado presente en la mayoría de las ofrendas de sus rivales. Apareció con una pequeña caja de terciopelo rojo.

La princesa, con el desánimo causado por meses de decepciones, abrió la caja y quedó maravillada cuando se probó el objeto que contenía. Tanto es así que el avispado príncipe fue, por fin, el que consiguió sorprenderla y logró, por tanto, hacerla su esposa. Muchos años le costó al príncipe descubrir que lo que realmente necesitaba la princesa, lo que le haría feliz era algo tan simple como unas gafas.

Naturalmente, se casaron y fueron muy, muy felices.

¡Ah, que cada cual se aplique la metáfora como más le convenga!.

martes 10 de agosto de 2010

La alquimia y las Redes Sociales

La percepción popular y de los últimos siglos sobre los alquimistas, es que eran charlatanes que intentaban convertir plomo en oro, y que empleaban la mayor parte de su tiempo elaborando remedios milagrosos, venenos y pociones mágicas.
Fundaban su ciencia en que el universo estaba compuesto de cuatro elementos clásicos a los que llamaban por el nombre vulgar de las sustancias que los representan, a saber: tierra, aire, fuego y agua, y con ellos preparaban un quinto elemento que contenía la potencia de los cuatro en su máxima exaltación y equilibrio.
         Fuente: Wikipedia

No se a vosotros, pero a mi esto me recuerda bastante a lo que ocurre hoy en día con esto de las Redes Sociales, ante las que me pregunto...
 ...Qué actitud es mejor:  ¿catastrofista o idealista?
Hay muchos alquimistas 2.0 que intentan lavarnos el cerebro diciéndonos que "las Redes Sociales salvarán al mundo empresarial", sin embargo conviene hacer un ejercicio mental y ponernos en los dos extremos:

Visión idealista:
En Internet se habla de mi marca y debo enterarme. Hasta aquí bien. Una vez que me entero de lo que hablan, participo en la conversación y, como a base de presencia y charla, voy descubriendo cuáles son las inquietudes de mis contertulios, entonces ya estoy en disposición de generar contenido que les interese. De esta forma voy creando una confianza a mi alrededor que va haciendo crecer una comunidad de adeptos a mi marca, la cual en breve, comenzará a divulgar mi mensaje por toda la red convirtiendo mi marca en algo viral. De tal forma será esto que, en poco tiempo - meses quizá - mi mensaje habrá llegado a decenas de miles de personas interesadas en el mundo hotelero y, como mucho en un año, a millones. Esto provocará un aluvión de visitas a mi Web con un alto ratio de conversión ante el que no daré abasto. La empresa crecerá porque yo, con mi buen hacer en Redes Sociales, habré logrado grandes beneficios económicos para mis adorados jefes. Me pondrán por esto en un altar y me convertiré en el icono marketiniano por los siglos de los siglos.

Los aprendices de alquimistas, a lo largo de la historia de la disciplina, se esforzaron en entender la naturaleza de estos principios y encontraron algún orden y sentido en los resultados de sus experimentos alquímicos, que a menudo eran socavados por reactivos impuros o mal caracterizados, falta de medidas cuantitativas y nomenclatura hermética. Esto motivaba que muchos después de años de intensos esfuerzos acabaran arruinados y maldiciendo la alquimia. Los aprendices por lo general debían empezar por trabajar en el reino vegetal hasta dominar el régimen del fuego, las diversas operaciones y el régimen del tiempo.
          Fuente: Wikipedia

Visión catastrofista:
En Internet se habla de mi marca y debo enterarme. Hasta aquí bien. Una vez que me entero de lo que hablan, participo en la conversación y, como a base de presencia y charla  voy perdiendo fuelle porque me doy cuenta de que muy pocos me contestan y, de esos pocos,  la mitad son otras marcas que quieren venderme algo. De la mitad que queda, un 50% son contactos personales que tengo yo (como persona) en otras redes y me hacen el favor de seguirme para que no me sienta abandonado. Así que no me quedan más que 10 ó 12 que me han seguido porque algo de mi les ha gustado. De esta forma no hago más que dedicar horas y horas a Twitter, facebook y demás para nada. Eso si, me lo paso muy bien, pero productividad nada de nada. Me dijeron que tenía que entrar aquí. Yo mismo he vendido esa moto a otros que, incluso, han confiado en mi y ahora me encuentro en una situación vergonzosa, porque lo único que se consigue en las Redes Sociales a nivel empresarial es perder el tiempo y no recibes ni un céntimo de retorno. Creo que después de 3 meses así voy a abandonar.
Pues, hombre, ni tanto ni tan calvo. Quizá el término medio sea el adecuado (como casi siempre). Mientras escribía este post he leído otro que venía muy al caso:  Social Media no es comunicación, es conversación.

Cabe señalar que la elaboración de la piedra filosofal es arriesgado y se necesita tiempo y dinero para construirla, además de una enorme paciencia. ¿Por qué es arriesgado? Porque en uno de los magisterios hay compuestos presentes como la pólvora y dicen que más de un alquimista ha muerto por la explosión, si es que se aplica calor de forma inadecuada. ¿Por qué tanto tiempo? Se somete al fuego la materia prima durante años porque los alquimistas purifican la materia con fuego y probablemente también sea desde una perspectiva más científica una forma de hacer ceder a la materia y mostrar propiedades desconocidas para muchos. ¿Dinero? es necesario para poder mantener el fuego durante años.
         Fuente: Wikipedia

En fin ¿qué actitud tenéis vosotros?. ¿Conocéis a alguien que adopte alguna de las dos actitudes?.


lunes 9 de agosto de 2010

Posicionar un hotel en Internet

Hay millones de entradas sobre posicionamiento, SEO, SEM,... y la mayoría están enfocadas a aspectos muy concretos sobre el asunto. El problema es conseguir una idea que pueda abarcar toda la problemática de la forma más amplia posible. Hoy, precisamente he leído un post que habla sobre que el posicionamiento no es sólo SEO. El post en cuestión es bastante completo y abre un poco la forma de pensar a la hora de posicionar una marca en los buscadores de Internet. En el blog Top-Rankin.com vienen a decirnos que estamos demasiado centrados en los aspectos técnicos del posicionamiento, hasta tal punto que conocemos mucho mejor cómo se comportan los robots, arañas, crawles, y demás fauna tecnológica, que el comportamiento de los que, al final, deberían poner el plato de sopa en nuestra mesa. las personas que navegan por ahí y no nos encuentran.

Así que, aunque no suelo hacer estas cosas, he pensado adaptar ese post al ámbito hotelero, añadiendo algún detalle y ordenándolo (eso si, con mi orden particular) para intentar sacarle provecho, que de eso se trata esto del 2.0.

Un usuario, posible futuro cliente, quiere ir a un hotel. Habitualmente, primero ha decidido el destino al que quiere ir. Después decide unas características o una localización más concreta del hotel. Una vez que encuentra un hotel que se adecúa a sus expectativas, busca opiniones sobre el mismo, va a su página Web, ve las imágenes, los precios, las ofertas. Y esto lo hace con dos,tres,cuatro,...hoteles más. Y al final, decide.
Pero aún hay más, pues se aloja y permanece allí un tiempo suficiente como para forjarse una opinión más o menos fundamentada., tras lo cual, vuelve a su casa y comenta también, poniendo sus apreciaciones al servicio de la comunidad internauta.


Tenemos, entonces, a miles de hoteleros que deciden iniciar estrategias de posicionamiento y se obsesionan con que quieren aparecer en la primera página cuando alguien escriba "Hotel en Madrid" u "Hotel en Barcelona". Esto, hoy en día, es trabajoso, pero no es excesivamente complicado.Pero ¿es lo más efectivo?. Quizá esa palabra clave, siendo una de las más difíciles de trabajar, sea una de las menos efectivas para un hotel. Por ello debemos seleccionar muy bien las palabras clave y trabajarlas a fondo en nuestra Web, que estará perfectamente adaptada para poder hacerlo. Si somos capaces de ofrecer algo único y con un reconocido valor añadido, entonces seremos los reyes de esa Keyword. Si somos el único hotel de un destino, o de una localización concreta de ese destino, lo lógico es que canibalicemos esa keyword (hotel en el pueblo más recóndito de Cuenca) pero si ofrecemos básicamente lo mismo que el resto, entonces tendremos que posicionarnos con palabras muy generales, muy competitivas y monopolizadas por los grandes canales online, las grandes agencias tipo Booking.com, Expedia, Atrápalo, Rumbo,....Ahí va a encontrarnos una buena parte de nuestros futuros clientes. Por lo tanto también ahí hay que posicionarse, pues va a ser harto complicado arrebatar a estos sitios su parcela en Google. Esto ya no es SEO propiamente dicho.

Pero también hemos de aparecer bien visibles en los clásicos portales de opinión tales como Tripadvisor o Trivago. Y allí desarrollar otras estrategias encaminadas a aparecer en la primera página de estos sitios.

No podemos precisar el orden de las acciones del usuario, pero lo que está claro es que busca, estudia opiniones, compara con otros hoteles, vuelve a mirar, afina la búsqueda acotando más las palabras clave. Y en algún momento de todo este proceso - al principio, al final o en medio - va a tu página Web, bien de rebote o bien porque encontró por ahí el nombre de tu hotel y te buscó directamente. Si hizo esto segundo pudo haber escrito el nombre del hotel en el buscador o tecleó directamente la URL. Si esto es así, cuida muy bien el aspecto y la usabilidad de tu Web, pues es tu tarjeta de presentación.
Desde luego, no hay que olvidarse de que si encontró tu nombre por ahí, puede haber bastantes posibilidades de que fuera en una Red Social como Facebook o Twitter, por ejemplo. Y aquí tienes otro campo en el que trabajar con ahínco.


El caso es que tenemos un montón de vías de ser encontrados, y no todas ellas son el buscador de turno. Y mucho menos hemos de basar toda la estrategia de posicionamiento en cómo se comportan las máquinas que indexan o que deciden qué contenido es mejor.

Si lo que quieres es llegar al estado ideal en el que se relacione el nombre de tu hotel con "Hotel en XX" (como los kleenex, maicena, celofán o pan bimbo - independientemente de la marca que sean), entonces tienes que aparecer - y hacerlo bien - en todas partes y con posiciones cercanas a las primeras. Incluyendo las Redes Sociales, los intermediarios, los buscadores y, si me apuras, las guías de viaje.

Eso es posicionamiento en Internet. Lo demás es sólo SEO. ¿Quién dijo que fuera fácil?.



martes 3 de agosto de 2010

6 actitudes frente al Retweet

El Retweet, ese modo de proceder que se ha instalado en la vida cotidiana de millones de personas, podría dar lugar a un manual de usos y costumbres que, estudiados a fondo, arrojarían situaciones realmente curiosas. Yo, por mi parte, ni voy a hacer un manual, ni lo he estudiado a fondo, pero si que he podido apreciar a lo largo del tiempo una serie de actitudes que surgen entorno a este fenómeno tuitero.

Alguien tuitea algo con un enlace y quien lee ese tuit:

  1. Ni siquiera accede al enlace para ver de qué va y lo retuitea por inercia. Es el retuiteador compulsivo.
  2. No accede al enlace, pero lo retuitea por el simple hecho de que el tuit original viene de @xxx. Es el retuiteador pelota.
  3. Lo lee, no le gusta, pero lo retuitea por el simple hecho de que el tuit original viene de @xxx. Es el retuiteador pelota, pero fiel y con cierta inquietud por descubrir cosas nuevas.
  4. Lo lee, le gusta o no le gusta, pero lo retuitea, sin haber establecido previamente un baremo personal de calidad. Es el retuiteador informador. Retuitea todo, pero lo lee al menos.
  5. Lo lee, le gusta mucho y lo considera a la altura de sus followers. Por lo tanto lo retuitea con seguridad. Es el retuiteador comprometido.
  6. lo lee y está a punto de retuitearlo, pero no lo hace pensando que - aunque a él le haya gustado - a lo mejor no le gusta a nadie. Es el retuiteador inseguro.
En mi caso particular, trato de estar siempre en el punto 5, pues se trata de dar a tu pequeña comunidad algo realmente interesante. Pero a veces caigo en el 4, aunque en seguida me llega el momento de lucidez y me contengo. Y, aunque parezca un contrasentido con esto último, también  me encuentro en el punto 6 en algunas ocasiones, cada vez menos, por suerte, y es que según vas pasando tiempo en Twitter, vas teniendo confianza y, sobre todo, vas teniendo más claro lo que aporta valor y lo que no.

¡Mucho ojo!, no malinterpretéis, que quizá mi criterio sea erróneo, pues todo esto, desde luego, es absolutamente subjetivo y diferente en cada persona.

Y tú ¿cómo retuiteas?. ¡Pero de verdad!.